Siempre se ha dicho que las penas con pan son menos penas. Y estoy totalmente de acuerdo aunque particularmente añadiría la compañía de un buen copón de vino. Si el pan se manifiesta en forma de gachas y el copón es Cinco Almudes, las penas desaparecen y sobreviene el sentimiento de culpa por gozar en tan dramática situación.
En estos días de tan desmedida virulencia e inesperada reclusión, podemos alcanzar tal grado de hastío que nos dé por hacer autoevaluación. Craso error!
Mucho mejor entretenerse en la masa y la cocción, el vino tinto, el espíritu elevado y la pasión. Abajo la expiación!
Y es que ya puestos, de los vicios malvados hacia el deseo de posesión, la gula o la ebriedad son la mejor!
Bebamos vino, cuanto más, mejor.

(R.L. WineLovers)

Raquel Labajos
Bodega San Gines
📸Estudio Beasfotografia

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